martes, 25 de noviembre de 2008


12 años...




9 años 11 años









8 años







Si quieres saber más de esta niña que desde los 4 años está en contacto con Dios y pinta estas maravillas, puedes visitar su página: http://www.artakiane.com/home.htm
Se levanta a las 5 de la mañana para orar, no ve tv, estudia en casa... con lo que recauda ayuda a paliar el hambre en el mundo.

UNA, GRANDE Y LIBRE!!!!!


Último discurso de nuestro Caudillo y General de las tropas del movimiento nacional de liberación contra las tropas comunistas en la Cruzada de 1936- 1939.
" Españoles:
Al llegar para mí la hora de rendir la vida ante el Altísimo y comparecer ante su inapenable Juicio, pido a Dios que me acoja benigno a SU presencia, pues quise vivir y morir como católico.
En el nombre de Cristo me honro y ha sido mi voluntad constante ser hijo de la Iglesia, en cuyo seno voy a morir.
Pido perdón a todos, como de todo corazón perdono a cuantos se declararon mis enemigos, sin que yo los tuviera como tales. Creo y deseo no haber tenido otros que aquellos que lo fueron de España, y a la que prometí servir hasta el último aliento de mi vida, que ya sé próximo.
Quiero agradecer a cuantos han colaborado con entusiasmo, entrega y abnegación en la gran empresa de hacer una España unida, grande y libre.
Por el amor que siento por nuestra Patria, os pido que perseveréis en la unidad y en la paz y que rodeéis al futuro Rey de España, DOn Juan Carlos de Borbón, del mismo afecto y lealtad que a mí me habéis brindado y le prestéis en todo momento el mismo apoyo de colaboración que de vosotros he tenido.
No olvidéis que los enemigos de España y de la civilización cristiana están alerta. Velad también vosotros, y para ello deponed, frente a los supremos intereses de la Patria y del pueblo español, toda mi vida personal.
No cejéis en alcanzar la justicia social y la cultura para todos los hombres de España y haced de ello vuestro primordial objetivo.
Mantened la unidad de las tierras de España, exaltando la rica multiplicidad de sus regiones como fuente de fortaleza de la unidad de la Patria.
Quisiera, en mi último momento, unir los hombres de Dios y de España y abrazaros a todos para gritar juntos, por última vez, en los umbrales de mi muerte:
¡ARRIBA ESPAÑA! ¡VIVA ESPAÑA!"
( 20 de Noviembre de 1975)

lunes, 22 de septiembre de 2008



Cuánto me cuestas, Oh Amor!

viernes, 4 de abril de 2008

CONVIVENCIA EN SIERRA DE LAS NIEVES





El pasado 28 de Febrero realizamos una excursión a Sierra de las NIeves. Más de una decena de amigos y hermanos en Cristo nos dispusimos a pasar una jornada muy agradable.
Comenzamos nuestra andadura dejando los vehículos al lado de un antiguo eremitorio Carmelita, que fue posteriormente víctima de la desamortización de Mendizabal. Actualmente está medio en ruinas, pero se pueden ver las construcciones. Es de uso privado.
Nuestra primera estancia la íbamos a pasar en la Cueva de "Pedro el pecador". Un hombre que se convirtió y dejó todo lo que tenía para irse a vivir a una cueva, llegó a tener fama de santo y muchos iban a dirigirse con él y él siempre decía que no era un santo, sino un pecador. De ahí el sobrenombre a la cueva.
Total, que para poder acceder a dicha cueva, sita en Sierra de las Nieves, tuvimos que escalar una montaña o lo que parecía más bien una bajada de río, toda llena de rocas, plantas que bien pinchaban lo suyo... y por lo que es normal, hubo unos cuantos tropiezos.
La 1º foto es de una panorámica de dicha cueva, a la cual tardamos en llegar desde que comenzamos el ascenso unos 20 ó 30 minutos, así que bien cansados llegamos. Allí nuestro querido sacerdote nos dio una charla al caso y posteriormente tuvimos una experiencia de silencio. Allí, apartados de la ciudad con el cantar de los pajarillos, el viento a ras de los árboles... una maravilla.
Una vez terminado, nos fuimos a una explanada que había cerca de allí, justo a los pies de un río.
Había gran cantidad de gente. Así que era un sitio muy transitado, además el día acompañaba con mucho sol, lo cual se agradecía. Una vez bien situados y sentados, nos dispusimos a compartir la comida que llevábamos, unos más preparados que otros :o). ¡ QUÉ RICO ESTABA ESE QUESO, MADRE MÍA! jejeje
Después, a la vera del río, nos dispusimos a rezar el rosario y a cantárle a la Virgen una salve en un mosaico que había por allí.
Regresamos al pueblo desde donde partimos todos juntos y tuvimos la celebración de la santa misa y el rezo de vísperas, para volvernos a encontrar en otra ocasión ( santa Fe).
Sencillamente otra jornada encantadora bajo el amparo de NUestra Madre Celestial.

miércoles, 26 de marzo de 2008

PENSAMIENTOS AL PIE DE LA SANTA CRUZ


* CRISTO es el centro de la vida monástica; su origen y su fin. El es para el monje el camino y la meta.

*Llegamos a conocer a Dios naciendo de Dios y viviendo en Dios.

* Hemos venido al monasterio para vivir más plenamente, más perfectamente, más enteramente en Cristo.

*El monje tiene que ser consciente de que, a través de sus plegarias, a través de la bendición que se extiende por todas partes por la presencia de un monasterio, el mundo es santificado y llevado a DIos.

*Es Cristo mismo quien está orando en nosotros quien continúa en nuestro oficio divino su tarea de redimir al mundo.

* Condenemos a muerte al pecado en nuestra carne, refrenando nuestros malos deseos y tendencias perversas.

* La carne aumenta constantemente su dominio sobrea aquel que está bajo su poder, y exigiendo una sumisión cada vez mayor.

* "Miraba más el gusto de mi sensualidad y vanidad que lo bien que me estaba a mi alma" ( Santa Teresa).

* La virginidad espiritual implica un nacimiento de sí mismo.

* La virginidad espiritual es imposible mientras nos quedemos en nosotros mismos, en nuestros planes, ideas o ideales.

* La perfección de la virginidad espiritual es la unión con Dios, el matrimonio místico del alma con el Verbo.

* El monje es un soldado de Cristo, dedicado a luchar en un frente espiritual y oculto, mediante la oración y la entrega de sí mismo... no lucha contra la carne y la sangre, sino que en soledad lucha contra "los principados y potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal que están en las alturas" ( Ef. 6, 12).

* No tendremos Paz con nosotros mismos, si no somos capaces de hacer el sacrificio que exige la PAz. El Espíritu de la Paz invade nuestro corazón sólo cuando nos disponemos a renunciar a nuestro yo mezquino y a encontrarlo en los demás, en Cristo.

* El monje es más importante por lo que ES que por lo que HACE.

* " SER MONJE" quiere decir: conocer a Cristo que vive en nosotros.

* Sólo la FE puede ofrecer motivaciones suficientemente fuertes para afrontar los sacrificios que exige el amor, porque el amor es esencialmente dar, no recibir.

* NUestro crecimiento en Gracia es un crecimiento en nuestra participación en su presencia ( Dios) y en su vida dentro de nosotros. Es una unión más pura y más íntima con Él, no psicológica, sino mística y espiritual, que no tiene nada que ver con nuestros sentimientos ni con nuestras obras exteriores.

* Poseer la Gracia es ser poseído por Dios.

* La castidad se renuncia en ella a su propio cuerpo. Sacrifica y consagra a Dios uno de sus instintos más fundamentales. La castidad es una entrega. La mente casta, siempre que se niega a entregarse a la pasión, cultiva a la vez una fecunda pureza interior, una libertad de espíritu que se ofrece a Dios con un amor más alto y más espiritual, en el que se sublima el instinto inferior.

* La castidad es una liberación de las energías espirituales que, de lo contrario, quedarían cautivas de la pasión carnal.

* LA castidad acrecienta un amor más alto a DIos. POr lo que la castidad no es estéril, sino creadora y fecunda.

* El alma casta está "desposada" con Dios en la contemplación. El amor mísitco por Dios no carece de pasión, ya que esta se produce de manera espiritual.

* EL voto de estabilidad --> la vida del monje está arraigada en la paz. Queda protegida de su inquietud natural. Se le recuerda que no tiene que andar de acá para allá para encontrar a Dios. Ya no está vinculada su vida a los estrechos límites de un espacio, no se mueve de un lugar para otro corporalmente, sino con el espíritu, y su subida a Dios es un bajar a las profundidades de su propia humildad.

* Para ser verdaderamente grandes, hay que desaparecer por completo. Si nuestra luz ha de brillar ante el mundo y glorificar a Dios, primero tiene uno que apagarse para encenderse luego en la llama del Espíritu Santo. De lo contrario será tan sólo otro relfejo oscuro de aquella luz encendida por los fariseos en su propio honor.

AUTORES: VARIOS







HAYAR LA PAZ INTERIOR



Nosotros sólo conocemos la paz que da el mundo, que no es la verdadera.

Cristo nos da la Paz verdadera y el camino para esa paz es una batalla espiritual.

No podemos, por tanto, escapar al conflicto que hay dentro de nosotros, y el monasterio no nos ayudará a esquivarlo. Sino que hemos venido al monasterio para hacer frente a ese conflicto y resolverlo luchando hasta el fin.

El conflicto básico del alma del monje no disminuye con la vocación monástica, sino que se intensifica, hasta que el problema queda resuelto, y la verdadera Paz se recibe en el monasteior, no como el premio de una conquista, sino como un don de la Divina Misericordia.

Lo que hace al hombre esar en lucha consigo mismo es la voz profunda y persistente de su propia insatisfacción. El hombre caído no soporta vivir consigo mismo. Ahora bien, la paz aparente que da el mundo se compra a cambio de una continua distracción.

La distracción sólo ahoga la voz interior; no responde a pregunta alguna ni resuelve ningún problema; sólo pospone su solución. Más hayá de la cortina de humo de las diversiones y de los proyectos, la insatisfacción interior reúne todas sus fuerzas para un ataque más terrible, cuando la distracción haya desaparecido. Al fin el espíritu que haya húido de sí toda la vida, al llegar la muerte queda desnudo de sus distracciones y se encuentra cara a cara con loq ue ya no podrá evitar. No habrá cosa alguna que le impida odiarse absolutamente y totalmente para siempre.

La Paz que Cristo trae es el resultado de esta batalla aceptada y liberada en la tierra: la lucha del hmbre consigo mismo en la que por la Gracia de Dios, él se supera, se conquista y se pacifica, y al fin puede vivir consigo mismo porque ya no se odia. Esa conquista de sí mismo jamás puede ser definitiva si no se convierte en una entrega a otro: a Cristo y, en Cristo, a nuestros hermanos. Porque nuestro destino es ser uno en Cristo, y para amar a los demás como a nosotros mismos, tenemos que amarnos, en primer lugar, a nosotros. Pero, para amarnos a nosotros mismos, tenemos que encontrar en nosotros algo que amar.

Esto es imposible sin descubrir, tanto en nosotros mismos como en los demás, la imagen de Cristo.

AUTOR: THOMAS MERTON

LIBRO: EL CAMINO MONÁSTICO



miércoles, 12 de marzo de 2008